A las 07:00 del 14 de febrero de 1879 la fragata Blanco Encalada saludo a los buques chilenos Cochrane y O’Higgins, que se acercaban al puerto. Una hora después, desembarcó el primer contingente de tropas.

El 14 de febrero de 1879 marcó el fin de la soberanía boliviana en Antofagasta y el inicio de la Guerra del Pacífico, con la ocupación de las tropas chilenas de esa ciudad debido a que ese día estaba decretado el remate de los bienes de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta.

La fragata Blanco Encalada llevaba un mes en la bahía a la espera de órdenes. Ese 14 de febrero, cerca de las siete de la mañana lanzó salvas de artillería, en saludo a los buques de guerra chilenos Cochrane y O’Higgins, que se acercaban lentamente al puerto.

Una hora más tarde, desembarcó el primer contingente de tropas. La prensa boliviana consigna que “más de tres mil rotos de poncho, encabezados por otros de levita, se amotinaron y, entre la algazara más espantosa se dirigieron a la Prefectura. Allí arrancaron el escudo boliviano y lo rompieron para izar después el pabellón chileno y tomaron el cuartel” (Ardiles, 2013: 146).

Para el historiador Benjamín Vicuña Mackenna, la ocupación militar de Antofagasta se trató de un espectáculo cívico en que los soldados servían de escolta al pueblo y éstos eran saludados con exclamaciones muy chilenas y pintorescas muestras de patriotismo (Vicuña Mackenna, 1880: 17).

Después de tomar la ciudad, el coronel Emilio Sotomayor se dirigió hacia el interior y ocupó el Salar del Carmen y la quebrada de Caracoles.

Las autoridades bolivianas fueron informadas de que las tropas chilenas se preparaban para invadir el resto del litoral boliviano. En ese momento, decidieron “que los pocos guardias de Cobija y Tocopilla fuesen a aumentar el número de los defensores de Calama” (Ardiles, 2013: 148).

El ejército chileno controló Cobija y Tocopilla. El subprefecto boliviano Manuel Abasto, que defendió esta última plaza, relató: “no puedo oponer resistencia alguna contra cuatro vapores, dos de ellos blindados, y me limito a protestar enérgicamente, arriando el pabellón boliviano (y) ninguno de los funcionarios públicos está dispuesto a continuar en su puesto bajo la tutela chilena” (En Ardiles: 2013: 148).

Chile conoció entonces la existencia de un “Tratado de Alianza Defensiva” entre Bolivia y Perú, firmado en secreto por ambos países en 1873 y declaró el estado de guerra a ambas naciones el 5 de abril de 1879.

museodeantofagasta.cl