Autoridades de salud confirmaron el aumento de diagnosticados por el mal de Chagas en el litoral antofagastino. La causa se debe al aumento de la población costera que trabaja en la extracción de algas marinas conocidas como huiros y que habita en su entorno.

Se ha constatado un aumento explosivo de asentamientos algueros en la región, esos lugares son perfectos para que la Vinchuca pueda reproducirse y propagar su enfermedad. Se calcula que entre 2012 y 2015 el número de casos aumentó de 109 a 212, respectivamente.

La enfermedad de Chagas no tiene tratamiento. Su propagador es un insecto hematófago conocido como Vinchuca, el cual es habitual en la zona norte de Chile. La picadura de un insecto infectado con Trypanosoma Cruzy, causante de la enfermedad, puede ocasionar la muerte del ser humano afectado.