En Antofagasta ya se instaló la primera planta de nanopartículas de cobre a escala industrial de nuestro país. Su producción está hecha con un 100 % con insumos y tecnología chilena. Se debe señalar que el uso de las nanopartículas cupríferas se aplica en la industria farmacéutica, pinturas industriales, maderas, biomedicina, microelectrónica y plástico.

Antofagasta aspira a ser el principal enclave de este tipo de productos a nivel latinoamericano. Busca competir con los países que ya cuentan con este servicio, como es el caso de las naciones de Japón, Estados Unidos, Alemania, entre otros.

En el proyecto se aprovecharán las propiedades antimicrobianas del metal rojo para ser traspasadas a productos de uso industrial como pinturas o productos derivados del plástico,